Morelia, Michoacán.- La comunidad católica amaneció este jueves 6 de agosto de 2026 con una dolorosa pérdida. La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) y la Arquidiócesis de Morelia confirmaron el fallecimiento de monseñor Carlos Garfias Merlos, arzobispo emérito, originario de Tuxpan, Michoacán.
A través de dos comunicados, el actual arzobispo de Morelia, José Armando Álvarez Cano, junto con el presbiterio de la Arquidiócesis, expresó sus condolencias y se unió en oración por el descanso eterno del prelado, recordando la cita del Evangelio de San Juan 11,26: “Yo soy la resurrección y la vida. El que cree en mí, aunque haya muerto vivirá”.

Nacido el 1 de enero de 1951, Garfias Merlos dedicó su vida al ministerio sacerdotal. Fue ordenado sacerdote a finales de 1975 y cursó estudios de maestría y doctorado en Psicoterapia y Espiritualidad. A lo largo de su trayectoria pastoral fue obispo de Ciudad Altamirano, Ciudad Nezahualcóyotl y Acapulco, hasta que en noviembre de 2016 el papa Francisco lo nombró arzobispo de Morelia.
Apenas a principios de este año, el pasado 19 de enero, el papa León XIV hizo oficial su retiro al aceptar su renuncia por haber alcanzado la edad canónica. Con ello concluyó una etapa de varias décadas de servicio a la Iglesia. Además de su labor al frente de distintas diócesis, monseñor Garfias dejó una huella dentro de la Conferencia del Episcopado Mexicano por su participación en comisiones dedicadas a la juventud, la familia y la construcción de la paz y la reconciliación.
Precisamente ese mismo enero, pero el día 30, durante la misa de bienvenida de José Armando Álvarez Cano como nuevo arzobispo de Morelia, Carlos Garfias Merlos realizó una de sus últimas apariciones públicas en la capital michoacana. En esa ceremonia se le observó con un aparente moretón en el rostro y otro en una de sus manos, un detalle que llamó la atención de los asistentes. En aquel momento no se informó públicamente el origen de esas lesiones.
Hasta el cierre de esta edición, las autoridades eclesiásticas no habían dado a conocer la logística de las exequias ni los homenajes póstumos con los que será despedido el arzobispo emérito.

Fotos Asaid Castro/ACG.



