Morelia, Michoacán.- El legado de Miguel Bernal Jiménez permanece vivo no solamente en sus composiciones, sino también en las enseñanzas musicales, éticas y académicas que transmitió a sus estudiantes, afirmó Lorena Díaz Núñez, investigadora del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Musical “Carlos Chávez” (Cenidim).
Díaz Núñez fue la encargada de impartir la conferencia del X Coloquio Miguel Bernal Jiménez, titulada La vida polifónica de Miguel Bernal Jiménez. Entre el altar, la patria y el estruendo del siglo XX: un proyecto cultural en México.

“Utilicé una metáfora de la polifonía para hablar de la vida de Miguel Bernal Jiménez”, explicó la investigadora, quien abordó las diferentes facetas que desarrolló como profesor, compositor, editor y organista.
Su lectura también contempló las circunstancias históricas y culturales que rodearon al músico moreliano. Díaz Núñez señaló que su profunda fe fue uno de los motores de su creación, mientras que su trayectoria transcurrió en una época marcada por la Revolución Mexicana, el conflicto religioso, la Guerra Cristera y la reconstrucción del país.
La investigadora planteó que su nacionalismo se distanció de la corriente indigenista predominante, pues los temas que utilizó estuvieron relacionados con la religión católica, la historia novohispana y la cultura hispana.
Al referirse a los aspectos menos reconocidos del compositor, consideró que todavía hace falta observar en conjunto la pluralidad de actividades que desempeñó y la herencia que dejó entre sus estudiantes.
“El legado humano de Bernal Jiménez es lo más importante (…) Su enseñanza sigue viva”, expresó.
Díaz Núñez explicó que esa herencia se manifiesta en las enseñanzas musicales y de vida que transmitió, así como en valores como la disciplina y el rigor científico y académico.
Entre sus principales aportaciones, destacó su papel dentro del movimiento de renovación de la música religiosa que surgió a partir del motu proprio Tra le sollecitudini, emitido por el papa Pío X en 1903.
“Fue el guía laico de un movimiento de música sacra”, señaló. Agregó que Bernal Jiménez contribuyó a difundir por el país los principios de este documento, orientados a recuperar la tradición musical religiosa y fomentar la creación de música sacra contemporánea.
“La música es la música, lo que cambia es el repertorio. Son los mismos instrumentos y son los mismos músicos los que van de la iglesia al teatro, del teatro a la iglesia”, explicó.
Para acercar su obra a las nuevas generaciones, Díaz Núñez consideró necesario profundizar en su estudio, fomentar la investigación e interpretar tanto las composiciones de Bernal Jiménez como las de quienes recibieron sus enseñanzas.
“Que estudien, que investiguen y que se interesen en tocar el repertorio de Bernal y de todos sus estudiantes”, concluyó.
Fotos y video: Alfredo Soria/ACG.



