
Morelia, Michoacán.– Entre cientos de antigüedades que resguarda Eduardo Tinajero hay una pieza que suele llamar la atención de los visitantes. No se trata de una máquina antigua ni de algún objeto histórico, sino de una muñeca que llegó acompañada de una historia difícil de olvidar.
Según cuenta el coleccionista, una mujer acudió un día a ofrecerle la pieza. Más que venderla, parecía buscar deshacerse de ella.
La razón era peculiar, la propietaria aseguraba que por las noches la muñeca aparecía en lugares distintos a donde la había dejado. Primero la colocaba en un sitio de la casa y después la encontraba en otro. Incluso cuando decidió ponerla en una carriola, decía que seguía cambiando de lugar.
Intrigado por la historia, Eduardo aceptó recibirla. La llevó a su colección y decidió colocarla sobre un triciclo antiguo. Por si acaso, confiesa entre risas, la sujetó de las manos.

Aunque nunca ha podido comprobar que la muñeca se mueva por sí sola, recuerda que durante las noches llegó a escuchar algunos ruidos cerca del lugar donde la conserva.
Lejos de asustarlo, la historia se convirtió en una de las anécdotas de su bazar. Para él, las antigüedades no solo guardan valor histórico; también conservan relatos, leyendas y misterios que sobreviven al paso del tiempo.
Hoy la muñeca permanece entre cientos de objetos antiguos, observando en silencio desde su rincón. Y aunque nadie sabe si realmente cambia de lugar cuando cae la noche, su historia sigue despertando la curiosidad de quienes la conocen. Entre máquinas antiguas, fotografías, juguetes y reliquias de otras épocas, la figura parece haberse ganado un sitio especial dentro de la colección de Eduardo Tinajero.

Quizá sea solo una muñeca más entre tantas antigüedades, o quizá conserve algún misterio imposible de explicar. Lo cierto es que, cada vez que alguien escucha la historia, inevitablemente termina volteando a verla una vez más antes de marcharse, como esperando descubrir por sí mismo si la leyenda es real o simplemente otra de esas historias que el tiempo se empeña en mantener vivas.


