
Morelia, Michoacán.– Del 17 al 19 de julio de 2026, la comunidad indígena de Santa Ana Zirosto, en Uruapan, será la sede del IV Festival Nacional de Danzas Tradicionales y Bailes Mestizos. El encuentro reunirá a 260 bailarines de ocho estados de la República y delegaciones locales, sumando más de 400 artistas en escena.

Las funciones estelares se realizarán el sábado 18 y domingo 19 de julio de 19:00 a 22:00 horas en el auditorio techado de la comunidad, con acceso totalmente gratuito. Los organizadores proyectan una asistencia estimada de 10 mil personas, en un evento respaldado en su difusión por la Secretaría de Cultura de Michoacán (Secum).
El coordinador artístico del festival, Ernesto Sandoval López, detalló que las delegaciones foráneas provienen de Chihuahua, San Luis Potosí, Nuevo León, Veracruz, Zacatecas, Morelos, Jalisco y Nayarit. El programa balanceará el folclor nacional con diez danzas tradicionales de Michoacán, entre las que destacan la Danza del Pescado Blanco, los Zapichos de Sicuicho, el ritual de las Aguadoras y la Danza de los Cúrpites.



La cuadrilla anfitriona será el Grupo de Danza Tarepuré, compuesto por 14 integrantes. Maximilio Pérez Velázquez, presidente de la agrupación, explicó que su estructura tradicional consta de diez bailadores que encarnan a los viejitos, dos “Marías” y dos dirigentes o tarepurés, término purépecha utilizado para designar a quienes custodian la sabiduría del grupo.
En el rubro financiero, Julio Pérez, encargado de Logística, expuso que el festival requiere una inversión cercana al millón y medio de pesos, financiada de manera comunitaria con el apoyo de la Secretaría de Turismo y la Cedepi. Como parte de la economía solidaria del pueblo, no se cobrará derecho de piso a los artesanos ni a las cocineras tradicionales de Angahuan, Zacán y Nuevo Zirosto que participarán en la muestra gastronómica.
Ante las inquietudes sobre el tránsito en los accesos viales, el presidente del Consejo de Autogobierno, Jonathan Sánchez Torres, confirmó que el trayecto está cubierto por un corredor de vigilancia intercomunal coordinado por las rondas comunitarias (Kuuarichas) de la región. Este operativo trabaja en enlace permanente con la Guardia Civil y la Guardia Nacional, corporación que dispone de un cuartel fijo en la zona.
Fotos Asaid Castro/ACG


