Tzitzio, Michoacán.- En el municipio, hablar de naturaleza también es hablar de riesgo. Mientras se reconoce la diversidad de animales que habitan la zona, los incendios forestales se han vuelto parte del día a día, muchas veces provocados por descuidos en el campo.
Jaime David Ruiz Carranza, director de Ecología, lo explica desde la riqueza del lugar, en Tzitzio hay venados, iguanas, conejos y hasta algunos felinos de talla mediana. La variedad se debe a que es una zona donde se mezclan climas, desde partes más frescas en la cabecera hasta zonas más cálidas rumbo a Tiquicheo. Esa combinación permite que distintas especies encuentren espacio para vivir, moverse y alimentarse.

Pero esa misma diversidad es la que está en riesgo. En el marco del Día Nacional de las y los Combatientes de Incendios Forestales, José Ortiz Miranda, brigadista con 10 años de experiencia y colaborador de la CONAFOR, cuenta que en temporada de calor los incendios pueden presentarse casi todos los días, lo que mantiene a las brigadas en constante alerta.
La mayoría, dice, no son accidentes. “Es por la gente”, comenta, al referirse a colillas de cigarro tiradas en zonas secas, fogatas que no se apagan bien o quemas en sembradíos que se salen de control. En una región donde se cultiva principalmente maíz, frijol y frutas como mango, ciruela o papaya, estas prácticas son comunes, pero también representan uno de los mayores riesgos.
Cuando el fuego se sale de control, no solo avanza rápido por los cerros y la vegetación, también alcanza espacios donde habita la fauna. Mientras desde Ecología se habla de especies y equilibrio natural, en el campo los brigadistas enfrentan incendios que arrasan con ese mismo entorno.
José explica que para combatir el fuego trabajan en equipo, usando herramientas como bombas de agua, palas y equipo especializado, adaptándose a cada terreno. A la par, reciben capacitación para actuar de forma segura y también comparten ese conocimiento con la población, buscando que la gente sepa cómo prevenir incendios.
El impacto no es menor. Los incendios obligan a los animales a desplazarse, destruyen su refugio y cambian por completo el paisaje. Incluso, recientemente se registró un incendio fuerte en una zona natural del municipio, lo que ha llevado a iniciar trabajos de reforestación.
A pesar del panorama, ambos coinciden en que la clave está en la prevención. Evitar quemas sin control, apagar bien fogatas y no tirar colillas puede marcar la diferencia en un lugar donde el campo y la naturaleza conviven todos los días.


En Tzitzio, la historia se cuenta así: por un lado, la vida que habita en sus cerros; por el otro, el fuego que amenaza con desaparecerla. Entre ambos, la responsabilidad de cuidar el entorno recae, en gran parte, en quienes lo habitan.
Fotos: Félix Madrigal/ACG.



