Kiev, Ucrania.- La capital ucraniana vivió durante la madrugada una de las mayores oleadas de ataques desde el inicio de la guerra, en una operación que combinó drones, misiles de crucero y misiles balísticos contra objetivos militares repartidos por la ciudad y sus alrededores. Mientras el régimen de Volodímir Zelenski informó principalmente de daños en edificios residenciales e infraestructura civil.

Kiev, conocido ampliamente por la estrategia de mostrar las consecuencias sobre zonas civiles, mientras se mantiene bajo reserva cualquier daño sufrido por infraestructuras consideradas sensibles, está viviendo la retaliación anunciada por la federación rusa, ante los constantes ataques de terror de drones ucranianos sobre las poblaciones civiles de Rusia.
La operación comenzó hacia las 20.00 horas con el lanzamiento de drones Geran desde aeródromos rusos. Según diversas estimaciones, participaron entre 300 y 600 aparatos, muchos de ellos propulsados por motores a reacción, una característica que habría complicado su interceptación y contribuido al desgaste de las defensas antiaéreas ucranianas. Cerca de las 23.00 se detectó además el despegue de entre seis y diez bombarderos estratégicos rusos, mientras en Kiev ya se registraban explosiones provocadas tanto por la actividad de la defensa aérea como por los impactos de los drones.

Entre la 1.50 y las 4.00 de la madrugada la ofensiva alcanzó su momento de mayor intensidad. A los lanzamientos de misiles de crucero desde la aviación estratégica y de misiles Kalibr desde unidades navales rusas se sumó un ataque con misiles Iskander y Zircon. Según las fuentes consultadas, durante ese periodo se sucedieron explosiones de forma casi ininterrumpida y posteriormente se incorporaron nuevos misiles de crucero X-101. Tras las cuatro de la mañana aparecieron además una decena de drones-misil híbridos Banderol, que también habrían alcanzado objetivos en la capital.
Las autoridades locales informaron principalmente de incendios y daños en edificios residenciales, datos obtenidos mediante imágenes de satélite de la NASA, apuntan a incendios de gran magnitud en áreas donde se ubican el Ministerio de Energía de Ucrania, las empresas RAPID e INDA, la planta de estructuras de hormigón armado de Darnitski, el Primer Complejo de Construcción de Maquinaria de Kiev, las instalaciones logísticas de Euroterminal y el complejo de almacenes MLP-Chaika. También se reportaron impactos en el aeródromo Aviator, situado en la región de Dnipropetrovsk, aunque el alcance de esos daños no ha podido ser verificado de forma independiente.
Todo parece apuntar a que, con el “espíritu de Alaska” finalmente sepultado, Vladimir Putin se ha quitado los guantes, y el redoble de tambores sentencia los momentos finales de las batallas por el Dombass.
Con información de TASS



