Morelia, Michoacán.- “Los pusieron y hasta ahí”. Con esa frase, Margarita Martínez resumió el estado en que, asegura, permanecen dos espacios con aparatos de ejercicio al aire libre en la colonia Isaac Arriaga ampliación, donde además del deterioro y la falta de mantenimiento, contrasta el descuido con otras zonas de la ciudad que, dijo, sí lucen con áreas verdes atendidas y en mejores condiciones.
Uno de los puntos señalados se localiza entre las calles José Álvarez Casca y Elías Miranda; el otro se encuentra en una esquina junto al Periférico Paseo de la República, a la altura de la calle Durango. Aunque se trata de dos espacios distintos, ambos comparten, según los testimonios recabados, la misma constante: maleza, basura, escombro y aparatos que fueron colocados hace años, pero que hoy permanecen sin atención visible.

Margarita relató que al lugar acuden personas a realizar ejercicio, pero también niñas y niños, pese a que el entorno no ofrece condiciones seguras. “Pues la verdad están en malas condiciones, porque sí vienen personas a hacer ejercicio, pero los niños también vienen y hay muchos vidrios, hay muchas cosas así, está bien descuidado, hay escombros que tiran y todo”, comentó. A su juicio, el sitio dejó de percibirse como un área verde o recreativa y se parece más a un terreno abandonado.

La vecina añadió que ha visto cómo en otras colonias de Morelia las áreas verdes se mantienen, cuidadas y en mejores condiciones, mientras en ese punto de la ciudad el abandono se volvió parte del paisaje. Esa diferencia, sostuvo, hace más evidente el rezago de colonias donde se colocó infraestructura urbana, pero no hubo seguimiento ni conservación. El contraste, dijo, salta a la vista frente a zonas de la ciudad donde la atención al espacio público suele ser más constante, como ocurre en corredores y camellones mejor conservados.
En el que está ubicado entre José Álvarez Casca y Elías Miranda, otra persona de la zona, que pidió el anonimato, aseguró que el lugar se encuentra en terribles condiciones, pues con frecuencia es usado para tirar basura y despedir malos olores. Según ese testimonio, ese punto es el más crítico de los dos, ya que alrededor de los aparatos también se aprecian huellas de quemas y acumulación de residuos.

Margarita afirmó que los equipos llevan más de cinco años en la zona y que desde su instalación no ha observado mantenimiento. “Nada de mantenimiento, ni nada. Los pusieron y hasta ahí”, insistió. También señaló que, aunque alguna vez se les dijo que revisarían el lugar, ella no ha visto cuadrillas, supervisión ni trabajos de rehabilitación.
El antecedente documental apunta a que este tipo de infraestructura fue parte de una política municipal de rescate de espacios públicos impulsada bajo el lema “Suma de Voluntades”. En un Informe de Gobierno de la administración del presidente municipal Wilfrido Lázaro Medina (2012-2015) se señala que se seleccionaron plazas y espacios públicos para equiparlos con gimnasios al aire libre, juegos infantiles, bancas, malla ciclónica y botes de basura, con la intención de convertirlos en sitios para la recreación y la convivencia. Ese mismo informe ubica esa estrategia dentro de la lógica de recuperación de espacios públicos y reconstrucción del tejido social.

Más que un reclamo aislado, lo que exponen los vecinos es una disparidad en la manera en que se atienden los espacios públicos de la ciudad. Mientras algunas zonas de Morelia proyectan orden y mantenimiento, en colonias como la Isaac Arriaga ampliación los aparatos de ejercicio sobreviven entre hierba crecida, escombro, basura y superficies inseguras. No es sólo una estampa de deterioro urbano: es también la señal de una ciudad que no se cuida igual en todas sus partes.
Hoy, los dos puntos señalados retratan una omisión que se arrastra con los años: la de colocar infraestructura para hablar de recuperación de espacios, pero dejar que el abandono termine por vaciarla de sentido. En esa otra Morelia, la que rara vez entra en la postal de las áreas verdes bien cuidadas, los aparatos siguen ahí, pero el espacio público ya no cumple la función para la que fue anunciado.
Fotos: Alfredo Soria/ACG.




