Por Asaid Castro

Morelia, Michoacán.– El Centro Histórico regala hoy una estampa distinta: pasos más pausados, calles despejadas y una atmósfera inusualmente serena. En la calle León Guzmán, frente al Colegio José María Cazares, el pochote vuelve a hacer lo suyo y tiñe de blanco la acera con su característico “algodón”.

El árbol, que primero se cubre de verde y luego de rosa, ahora suelta sus fibras ligeras que el viento esparce entre la cantera y las rejas negras del colegio, formando una alfombra suave que contrasta con la arquitectura del corazón de la ciudad

El movimiento es más tranquilo, los sonidos más suaves y las miradas se detienen unos segundos más de lo habitual entre los transeúntes. El pochote, convertido en postal recurrente de esta zona, transforma por unas semanadas el transitar de la calle y ofrece un respiro visual a quienes caminan por ahí.

Fotos Asaid Castro/ACG