Morelia, Mich.- Artesanas y artesanos dedicados a la elaboración de la piñata en la plaza Allende, también conocida como el mercado de las piñatas, preparan su vendimia para la llegada de las fiestas decembrinas.
Ubicado a espaldas del Templo del Santo Niño, el mercado de las piñatas es un establecimiento conformado por familias enteras, que han dedicado su labor a pasar de generación en generación la tradición de la piñata, para la prevalencia de sus negocios y, en palabras de las locatarias, la unión familiar que se hace al llevar a sus hogares una piñata.

En esta ocasión, se presentó la tarea de entrevistar a algunas de las vendedoras al respecto de su labor como artesanas de piñatas y las situaciones que atraviesan a la hora de la vendimia de dicho producto.
Tal es el caso de la señora Mayra Ramírez, la cual compartió ya tener 11 años en el negocio de las piñatas, y haber aprendido gracias a la familia de su esposo, la cual lleva 22 generaciones dedicándose a la elaboración de la piñata tanto de picos como de figura.

Al igual que Maricarmen Díaz, quien junto a su esposo lleva dedicándose a la elaboración de la piñata hace aproximadamente 10 años.
Apesar de los negocios familiares y las ventas de temporada alta, las locatarias compartieron tener hasta la fecha ventas muy bajas.
“Estos dos últimos años ha estado muy bajo, sí han venido a preguntar, pero de la pregunta no comemos” afirmó Mayra al respecto de la baja venta en el negocio.
“Siempre esperamos que suba la venta, estamos de acuerdo que venimos de tiempos difíciles, pero esperamos que este año sea mucho mejor que el pasado” coincidió Maricarmen ante las ventas esperadas.

Llevando variedad en sus diseños e innovando para la visibilidad de sus negocios es como Mayra y Maricarmen, junto a sus familias, han seguido creciendo sus negocios.
“Durante todo el año hacemos del personaje que nos pidan, al igual que figuras y hasta números para cumpleaños. También tratamos de poner precios accesibles” compartió Maricarmen.
“Se vende mucho la infantil, pero también hacemos la de los adultos. No nos limitamos a nada, ahora sí que dinero y carita hablan. El problema del artesano vive al día y el hambre nunca se acaba” así lo aseveró Mayra, dando razones de la importancia que ha sido para ella y su familia seguir diseñando nuevas opciones.

Al igual, se habló al respecto de los costos que se manejan y la alza en la materia prima para la elaboración de la piñata.
“Nosotros cada año nos suben la materia prima, aún así intentamos mantener el precio de las piñatas, que van desde 15 pesos, las más chiquitas, hasta ya las más grandes que tienen un costo de 100 pesos o 150 pesos, dependiendo el tamaño” dijo en su experiencia la Maricarmen Díaz.
Por otro lado, Mayra informó la gran alza de la materia prima “subió muchísimo y ha nosotros nos perjudicó muchísimo. Te pongo un ejemplo, ponle que antes compraba una hoja de papel china en 1 peso y ahora sale a 4 pesos”.

Por está razón, las vendedoras han tenido que buscar más opciones para seguir surtiendo sus negocios, como el pedir mayoreo en otros lugares, aunque aseguran tampoco es la mejor opción debido a los precios altos de las paqueterías.
“Da tristeza cuando un cliente pide precio y te dicen “ya lo menos” no saben el trabajo que lleva esa piñata y cuánto hiciste para poder conseguir el material que es demasiado caro”.
Por último, las artesanas hacen la mejor invitación a visitar y comprar sus piñatas en la Plaza Allende, para el consumo y apoyo local, al igual que para la prevalencia de la tradición en estás próximas fiestas decembrinas.
Información y fotos: Ruth Olvera/ACG



