Morelia, Michoacán.- El Museo de Arte Contemporáneo Alfredo Zalce (MACAZ) reúne actualmente tres exposiciones temporales que dialogan entre sí desde distintos lenguajes y preocupaciones: la vida urbana contemporánea, la relación entre arte y conocimiento, y la memoria simbólica de los territorios. Las muestras permanecen abiertas hasta finales de febrero y principios de marzo de 2026, ofreciendo al público un recorrido diverso por la gráfica, la instalación, la pintura y el arte interdisciplinario.
Una de ellas es Residencial Posada del Sur, instalación gráfica de Mizraím Cárdenas, que parte de la idea de una urbe abandonada para reflexionar sobre la ciudad como espacio de tránsito, ausencia y transformación. A través de fachadas mínimas, grafismos urbanos y estructuras móviles, el artista construye un barrio ficticio marcado por el desplazamiento, la precariedad y la pérdida de comunidad. La obra se apoya en una narrativa visual que evoca calles vacías y casas cerradas, donde la vida parece suspendida.
La exposición dialoga con la tradición gráfica mexicana, en particular con la iconografía de José Guadalupe Posada, retomando el humor ácido y la crítica social para abordar temas como la gentrificación, la burbuja inmobiliaria y la degradación ambiental. Las piezas que integran la muestra funcionan como fragmentos de una ciudad que resiste desde lo mínimo, con consignas, gestos y grafitis que remiten a problemáticas compartidas por muchas ciudades latinoamericanas. Esta muestra permanecerá hasta el 15 de febrero de 2026.
En otro registro, Retrovisión 2000-2025 presenta una revisión amplia del trabajo de Ernesto Ríos, quien a lo largo de más de veinticinco años ha desarrollado una práctica transdisciplinaria entre el arte, la ciencia y la tecnología. La exposición reúne pintura, escultura, fotografía, video y cerámica, articuladas por conceptos como la fusión sistémica, las matemáticas, la biología y la percepción. Pirámides, laberintos y estructuras geométricas funcionan como metáforas de la memoria, el orden y el caos, invitando al espectador a una experiencia activa de observación y búsqueda.
Retrovisión propone también una reflexión sobre lo visible y lo invisible, lo micro y lo macro, a través de paletas monocromáticas, pinceladas minuciosas y materiales transformados por procesos naturales como el fuego. Obras como videoinstalaciones y cerámicas realizadas con técnicas como el Raku subrayan el interés de Ríos por integrar los elementos y los sistemas complejos en un lenguaje visual que exige tiempo y cercanía por parte del público. Esta exposición estará abierta hasta el 1 de marzo de 2026.
Del agua a las estrellas: el camino de Coyotzin, exposición en homenaje a Otilio García Marabel, que reúne obra gráfica del artista a un año de su fallecimiento. La muestra recorre los vínculos entre Michoacán y Zitlala, su lugar de origen, a través de símbolos como el agua, las estrellas, las máscaras de tigre y las figuras rituales. Más que una retrospectiva, se trata de un ejercicio de memoria que conecta territorio, identidad y oficio, donde la gráfica aparece como huella, ritual y permanencia. Esta exposición también permanecerá hasta el 1 de marzo de 2026.
Fotos: Alfredo Soria/ACG.















