Por Félix Madrigal
Morelia. Michoacán.- La noche del 14 de febrero, mientras la ciudad celebraba el Día del Amor y la Amistad, una figura vestida de blanco fue captada en la plaza de San Francisco. La imagen comenzó a circular en redes sociales y pronto alguien la bautizó como “La Llorona de Morelia”. En cuestión de horas, la fotografía se volvió viral y los comentarios no se hicieron esperar: que si era inteligencia artificial, que si era un montaje, que si era un fantasma.
Pero no era mito ni edición digital. Era drag.
Detrás de la imagen estaba Guinevere Starlight, alter ego de Víctor Rauda García, joven de 21 años originario de Nueva Italia, Michoacán, quien lleva casi cinco años desarrollando su propuesta artística dentro del mundo drag.
Aquella noche no buscaba fama ni controversia. Venía de tomarse fotografías en el Centro Histórico y terminó esperando a unos amigos que nunca llegaron. “Ni siquiera vi el flashazo, si no, mínimo hubiera posado”, cuenta entre risas sobre el momento que desató la conversación en Facebook. Al despertar, ya era viral.

Lejos de incomodarse, Guinevere asumió el apodo con humor. Asegura que la mayoría de las reacciones han sido en tono de broma y que, dentro de todo, ha habido buena recepción por parte del público moreliano. Lo que inició como un momento aislado terminó convirtiéndose en una oportunidad para que más personas conocieran su trabajo.
Y ese trabajo va mucho más allá de una fotografía nocturna.
Guinevere describe su drag como femenino, coqueto y con una estética inspirada en lo “cute”, pero siempre con referencias de moda. Vestidos amplios, llenos de pedrería, siluetas llamativas y una personalidad chispeante forman parte de su sello. Para ella, el drag es una disciplina multidisciplinaria que reúne maquillaje, diseño, costura, estilismo, actuación y construcción de personaje.

“Toda mi vida he estado en el ámbito artístico, pero el drag fue lo que realmente me llenó”, explica. En su propuesta busca transmitir creatividad, seguridad y cercanía; hacer sentir cómoda a la gente, provocar risa y, al mismo tiempo, ofrecer un espectáculo cuidado y profesional.

Su trayectoria incluye participaciones en competencias como Michoacanas del Drag, plataforma que le permitió darse a conocer en la capital del estado, así como audiciones en Regias del Drag. En el camino ha coincidido con figuras reconocidas del circuito drag nacional y no oculta su aspiración de llegar a escenarios de mayor alcance.
Tras el fenómeno viral, Guinevere también envía un mensaje claro a quienes desean iniciar en el arte drag: no dejarse frenar por el miedo. Reconoce que el “qué dirán” pesa, pero insiste en que nadie debe limitar su expresión por temor a la crítica. Asimismo, hace un llamado a las artistas con más trayectoria para apoyar a las nuevas generaciones.
La llamada “Llorona de Morelia” no lloraba: brillaba. Y lo que para muchos fue un meme, para ella fue la confirmación de que su arte puede irrumpir en cualquier espacio, incluso en el imaginario colectivo de una ciudad.

Guinevere Starlight comparte su trabajo y proyectos a través de sus redes sociales en Instagram: @its_guinevere_bitch, donde muestra vestuarios, presentaciones y procesos creativos.
No es mito.
No es inteligencia artificial.
Es drag Michoacano con nombre propio.
Fotos: Félix Madrigal / ACG



