“Cada año, cuando florece, la gente se queda viendo el árbol aunque vaya manejando, me parece que le llaman flor de elote”, comenta Javier, un hombre de la tercera edad y vecino de la zona, mientras señala la copa cargada de flores que sobresale entre el tránsito de la avenida.
Por Asaid Castro/ACG
Morelia, Michoacán.- A dos cuadras de llegar al Bosque Cuauhtémoc, sobre la transitada avenida Ventura Puente, un árbol logra abrirse paso entre el ruido de motores y el ir y venir de los autos.
Sus flores, de un rosa intenso que parece fosforescente bajo el sol de la mañana, contrastan con el gris del asfalto y terminan por robar la atención incluso de los conductores que pasan a toda prisa.
Se trata del xiloxóchitl, un árbol que según distintos portales web es nativo de México y Centroamérica cuyo nombre en náhuatl combina xilotl (elote tierno) y xóchitl (flor). La traducción, “flor de elote”, alude a la forma de sus estambres, que se abren en decenas de filamentos finos, como si fueran cabellos rosados suspendidos en el aire.
En distintos lugares también se le conoce como clavellina, amapola o cabellito de ángel, nombres que intentan describir una flor que, en realidad, es difícil de comparar con alguna otra, y por demás decirlo, exótica a la vista.
En portales especializados de botánica se menciona que este árbol, identificado científicamente como Pseudobombax ellipticum, suele florecer entre los meses de invierno y primavera (Diciembre y Mayo). Sus flores aparecen muchas veces cuando el árbol ha perdido gran parte de sus hojas, lo que hace que el estallido de color resulte todavía más llamativo.
Bajo la copa del ejemplar de Ventura Puente, el espectáculo no es solo visual. Entre los filamentos rosados se observa un ir y venir constante de abejas que llegan a recolectar polen, atraídas por la abundancia de la floración. La escena se repite una y otra vez durante el día, como un pequeño ecosistema suspendido en medio de la avenida.
No es el único xiloxóchitl visible en la ciudad. Otro ejemplar crece entre los pasillos principales de Ciudad Universitaria de la Universidad Michoacana, donde también florece cada temporada. Sin embargo, el de Ventura Puente tiene una cualidad distinta: aparece justo en el trayecto cotidiano de miles de personas, y hasta polinizadores.
Fotos Asaid Castro/ACG












